Monday, December 19, 2011

Él está aquí



Él está aquí
Su respiración profunda inunda los espacios blancos de ésta habitación. 
El manto nos cubre a ambos, apenas rozo su levedad, 
mientras mis extremidades sienten la temperatura de su existencia.

Él me otorga un espacio junto a él
respira y me da razón,
como un enorme árbol, rebozante de vida

Y yo, una simple mortal observando el sutil espectáculo ante mis ojos:
Rostro callado
Rostro sereno
Labios relajados, dispuestos a ser besados para después simplemente esperar a que el mundo acabe
Brazos entrelazados, guardando todos los secretos del universo
De Mi universo.

Su voz, anunciando un Te amo, y mi pecho palpitante susurrando un símil que hace muchos inviernos no se atrevía a decir.

Qué diablos, él está aquí, durmiendo a mi lado, y yo, sólo puedo desear mirarle un rato más...


A Erik.

Monday, December 12, 2011

Butterfly.

Y bueno... heme aquí de nuevo.

Extrañamente, todo va bien. Las crisis han pasado, sólo las económicas andan ahí, pero bah, poco me interesa el dinero en este momento. La inspiración ha regresado y me siento llena de vida, esperando lo que sigue. Estoy ansiosa.

Mi corazón tardó exactamente 8 meses en sanar. Hoy puedo decir que ya no lo necesito más. ¿La razón? Ha llegado alguien que se ha metido en mi ser. Así literal, no la esperaba, irrumpió, me cambió la jugada. Decidí aventarme y ahí estoy, sonriendo, babeando. Dormimos juntos, nos contamos las buenas y las malas, me dice halagos, me regaña, me cuida...
Tengo miedo, y mucho... porque así comienzan las buenas historias y de pronto tienden a irse por la borda. Sin embargo ésta vez decidí ya no reservarme nada. Decidí amar y dejarme amar, sin pendejadas, sin esperas... porque no sé si ésto es "el amor", pero me ha hecho estar segura de que lo que existió antes definitivamente no lo era.


Ja, creo que una vez más perdí, escucho su música y se me enchina la piel, miro sus fotos y me derrito, lo quiero... a mi lado.


'Cause I've found you...




Wednesday, November 02, 2011

Paloma Negra

Qué ganas de regresar tantito el tiempo, ponerme una borrachera divina, con Ron Bacardi de preferencia, y con botella en mano cantarte esta canción.



Hace mucho que una pieza no reunía exactamente los elementos exactos para revivir en mi mente los momentos como si fuera ayer. Como si fuera ayer que regresé a esa calle en Revolución, con las ansias carcomiendo mi espíritu, esperando tu sonrisa serena para saludarme.

Las noches en algún bar, no importaba cuál, la idea era sentarnos y dedicarnos a terminarnos el fluido, yo de mi vaso, tú de tu tarro, ponernos colorados y contar sandeces como tu amigo que huyó de casa con una mochila llena de limones. Y después compartir una noche entera en tu lugar, donde el techo no era de cristal pero yo veía las estrellas.

Y los boleros. Ay, cómo me pesan los boleros. Eddy, Eddy. La noche que cantaste "Y nos dieron las diez", mi padre y su chica saben perfectamente de qué estoy hablando cuando suena esa canción por coincidencia.

Incluso añoro el desasosiego por tus repentinas desapariciones. Esa inquietud de preguntarme dónde andarás, y si en algún momento estarás pensando en mi.

¿Lo ves? Yo sí te quería, y te quería bien. Quería que me quisieras, que tuvieras la misma devoción por mi. Yo quería tener hijos que tuvieran tu cara y tu nombre. Pero eso ya pasó, mira, ni siquiera ahorita te guardo rencor. Aún con lo mal que te portaste conmigo, con la malicia con la que actuaste la última vez, de venir a hacer tu desmadrito y luego largarte sin explicación, aún con todo, siempre traté de entenderte. Y respeté ante todo tu decisión. Por eso ahora sólo tengo recuerdos buenos de ti, eso significa que poco a poco te voy olvidando. Así es, no pensé que ese momento llegaría, pero tres años de lo mismo me condujeron hasta aquí. Es sólo que a veces estos vestigios cobran vida propia y debo venir a escupirlo todo, dándole cuerda a mi imaginación y tratar de ver qué hubiera sido el continuar nuestro andar, juntos.

"Y aunque te ame con locura, ya no vuelvas..."
"Quiero ser libre, vivir mi vida con quien yo quiera,
Dios dame fuerzas, que estoy muriendo por irlo a buscar."


Tuesday, November 01, 2011

No abuses

Sí, me agradas, bastante.
Me gusta la forma en la que me besas, me abrazas.
Y claro, tus comentarios me sorprenden, me gusta escucharte.
También me intriga tu pasado, hasta me ha dado por escudriñar tras tus huellas.
Descrifrarte: eso es lo que quiero.
Porque a tu lado me siento segura, me siento protegida, incluso,
tengo bien sabido que generas confianza en la gente, quizá sea tu mejor don...

Pero no abuses, yo me entrego bien y de corazón.

A veces este juego de estirar y aflojar me pone a pensar más de lo que quisiera.

Sunday, October 02, 2011

Sonido/Intervalo

Hoy se escribe un nuevo capítulo en la vida de Fá.

Fá perdió toda ilusión en el amor, Fá se quiso matar por amor, literal. Un tipo la "salva" de su intento por abandonar este mundo. Y digo la "salva" porque lejos de sacarla de su némesis simplemente le recuerda que el amor sí existe. Que se puede volver a respirar. Que se puede desnudar sin reservas a plena luz del día y sentirse querida, deseada.

Pero los ciclos no se cierran así de fácil. Hace falta la charla de cierre, donde ambos se perdonan, o se maldicen, o se reconcilian (bueno no, eso creo que no...) pero siempre hace falta el colofón para tirarse la última mierda posible, los reclamos ahogados en el pecho, las preguntas sin respuesta.

Y la noche, solita... tan solita como ella. Y la calle ausente. La música suena a lo lejos, lo suficiente para sentirse totalmente ajena. Mirando la fachada de sus lamentos, ese número 12, esperando. Sonido, intervalo, sonido, intervalo, otro sonido, más intervalos, pero nada. El reloj andando, las ansias carcomiendo el espíritu, apagándose más de vez en vez. Sonido, intervalo, sonido, intervalo... ¿qué más da? A estas alturas ya todo se ha visto, todo está dicho. No hay dudas de lo vivido, no hay prórrogas, se ha perdido la intriga. Quedar totalmente exhibida, de brazos abiertos, corazón sin coraza, las cosas como son. Hiperrealismo.

Pero el silencio abruma más que la misma exhibición del ser. No hay nada que buscar, nada que encontrar. La duda se deja ver, Fá tiene una epifanía, no hay nada más por hacer. Esta noche no Fá, esta noche ya no.

La música se apaga lentamente, Fá, querida, es hora de volver a casa.

Wednesday, August 10, 2011

Un tiempo después...

"Ya pasó un rato", me dijo su amigo. Sí, en efecto ya pasó un tiempo, en el cual siento que pasaron años, la balanza poco a poco se ha ido inclinando hacia mí, todo se va acomodando levemente y he tomado decisiones radicales, de lo que siempre hablo: El personaje principal busca un vuelco en su destino, algo grande, una huida que le haga justicia a todo lo sufrido por el maldito sedentarismo.

Conocí a alguien, bueno, en realidad primero a una persona que a pesar de haber estado sólo de paso por mi vida, su simpleza y juventud me inyectaron las ganas de salir del hueco, porque la vida estaba pasando sin mi. Pero lo interesante vino hace menos de un mes, una persona que ha calentado mi corazón entre sus manos, que me ha buscado hasta encontrarme, me ha dicho linda, bonita, vida...

No sé cómo pasó, pero de pronto me veo queriéndolo incluir en mis planes, en mi futuro, de presentarlo en casa, de querer caminar por la vida de su mano. Por veces me asusta, llena mis expectativas en casi todos los sentidos, y cuando tengo algún incoveniente, sale con una tirada que me da la vuelta y simplemente me dejo sorprender. Porque eso era lo que necesitaba, alguien que por fin demostrara ser igual o mejor que Eduardo (y no lo digo en el sentido estricto de la realidad, recuerde querido lector que está usted en Mi País de las Maravillas, y aquí se escribe Mi Realidad, no por decir con certeza si él es mejor que el otro, en fin...), necesitaba alguien que me sentara en mi lugar y me demostrase que cuando alguien quiere, busca, cuando alguien quiere, no es de dientes para afuera, y que si se tiene interés, no hay límites para compartir.

Sólo hasta éste momento, me doy cuenta de la frialdad de la relación que viví con él, de lo poco que me atendía, que lo que yo sentía poco le importaba, a pesar de que todo el tiempo lo disculpé por su forma de ser, que en tanto me iba haciendo pedacitos lo iba clavando cada vez más dentro de mi.

Por supuesto que estoy adelantándome a los hechos, si no, no sería yo quien escribiese éstas líneas, y podría tratarse de cualquier otra persona precavida, lastimada y con pocas ganas de creer. Sin embargo, no todo está dicho, es más, nada está dicho, ni escrito, y la primera prueba de que comienzo a sentir la recibí hace un par de horas como un zarpazo al corazón. Literalmente me sentí de pronto muy insegura y desdichada al leer la misma historia contada por mi nuevo sueño pero en paralelo. Él también tiene su historia con sus puntos suspensivos, habiéndose quedado a la mitad de una resolución, esperando una explicación del por qué abandonar un sueño de dos personas que se quieren.

El problema (y no estoy tan segura de llamarlo tal cual), es que entonces, me estoy encontrando con lo mismo que me aqueja, y que ni yo misma he sabido manejar. Me repito a mi misma que ya terminó, que él está renovado, viajando, contento y viviendo su vida perfectamente sin mi compañía, y que no me necesita en lo absoluto, pues de otra manera ya hubiera venido a buscarme. Pero es éste maldito inconsciente, que me conoce, que sabe que por dentro sigo llorando y evocando nuestros momentos (que aunque cada vez son menos vívidos), los llevo en el torrente sanguíneo. Sigo viendo sus fotos, sigo al pendiente de él, me estremezco cuando me dicen algo que tenga que ver con él, e incluso soñé que me pedía una oportunidad. Es inexplicable la tranquilidad que sentí, como la sentí aquella noche de Noviembre cuando por fin me vi en el cuento que siempre soñé, contado a viva voz por él. En el sueño, me di cuenta que soñaba y decidí no despertar, decidí aguantarme por más estímulos externos que me decían que eso NO era real, que nunca lo ha sido, ni lo será.

Y es entonces cuando me doy cuenta que comencé escribiendo para aliviarme por haber encontrado a alguien en mi camino que me está curando el corazón, pero invariablemente tengo que agregar un párrafo enorme con mi sentir hacia Eduardo. Ya no sé si quiero seguir con todo ésto, tengo miedo, porque así como el subconsciente me está traiciona a veces y me hace desear con todas mis fuerzas que vuelva, pienso en que quizá en éste momento también el nuevo chico esté dando vueltas en su cama recordando e implorando siquiera por una despedida digna de tanto amor.

¿Seré tan egoísta? A varias personas que han intentado establecer un vínculo conmigo les he platicado de la situación que vivo, incluso desde antes de que comiencen a hacer insinuaciones para que se detengan, pero creo que no había vivido la experiencia de querer estar con alguien que tiene el mismo bloqueo que yo. Y duele, inexplicablemente duele. Porque es difícil cargar con una historia así, ahora me imagino que será peor al tener dos historias por igual.

Finalmente, yo sigo con mi estandarte, de que la gente llega por algo y para algo, y ésta vez no me quedaré sentada a ver cómo se desmoronan mis sueños. Si realmente ésta oportunidad es para mi, de todos modos deseo ganármela, para no dejarlo todo a la comodidad del azar.

En cuanto a lo demás, no pienso negar en ningún momento lo que sentí, siento y sentiré, hasta que se muera, y eso es un juramento personal, sin embargo no puedo seguir estática, y si él no me requiere, no pienso tratar de encajar, a la fuerza, como siempre lo hice...

Wednesday, June 29, 2011

Incongruencia.

Es:

Que el día que decidiste que todo terminaría entre tu y yo,
el día que tuviste el valor de mirarme a los ojos y decirme que siempre faltó algo, cuando TÚ lo iniciaste,
el único día que me di cuenta que el vestigio de lo nuestro se iba a borrar irremediablemente con el tiempo...

Fue el mismo día en el que más deseé estar en tus brazos, para que consolaras mis lágrimas por ti.




"No mereces estas cenizas
aunque te hacen grande."